También aspiran a comercializar una nueva marca de cerveza artesanal en Chile.
Hace un mes que en la ciudad de Vicuña funciona el primer taller cervecero artesanal de la Región de Coquimbo, gracias al esfuerzo y la perseverancia de un matrimonio emprendedor de la tercera edad. Hernán Alegre Barraza (70) y Florencia Alcayaga Riveros, ambos jubilados, acordaron desarrollar alguna actividad que los mantuviera ocupados y que a la vez sirviera a la comunidad. “Como se dice que no hay edad para ser innovador y para aprender, con mi esposa decidimos hacer algo nuevo e innovador en el valle, y nos fuimos a Santiago a participar en cursos de capacitación sobre la elaboración de cerveza artesanal e incluso estudiamos a distancia en un instituto argentino”, señala don Hernán.
A principio de año comenzaron a elaborar sus propias cervezas para el consumo personal, logrando en forma progresiva un producto de cada de mejor calidad. Sin embargo no quedaron conformes con eso y decidieron compartir sus conocimientos a quienes estuvieran interesados en preparar esta sabrosa bebida en sus hogares. “Creemos que al crear una cultura cervecera podemos minimizar el consumo indiscriminado y decidimos capacitar a otras personas y enseñarles a fabricar este producto. Deseamos que la gente se dé el gusto de elaborar su propia cerveza y busquen nuevos sabores, y que saquen un producto cada vez de mayor calidad”, indica Hernán Alegre.
Para dictar los cursos de capacitación en preparación de cerveza artesanal obtuvieron la autorización del Servicio de Impuestos Internos (iniciación de actividades) y la patente municipal para capacitación en la elaboración de productos malteados. Por lo tanto trabajan en absoluta legalidad. El curso dura sólo 8 horas y tiene un valor de $25.000 por persona, con un mínimo de 3 personas y un máximo de 6 personas por curso. Curiosamente hasta el momento no han tenido alumnos del mismo Valle de Elqui, sino del Valle del Limarí (Ovalle) y de las ciudades de La Serena y Coquimbo. Cada alumno recibe un cuadernillo con todas las instrucciones necesarias para fabricar la cerveza; y la primera práctica la realizan allí mismo en la clase.
Crear cerveza propia
Las aspiraciones de este matrimonio vicuñense van más allá pues sueñan con crear una pequeña empresa de cerveza artesanal con su propia marca la cual podría ser “Cerveza Alegre”, en honor a su significativo apellido. Al respecto expresa: “Vamos a iniciar los trámites para obtener la patente respectiva. Es un tema más difícil porque las patentes de alcoholes están restringidas y no es fácil conseguirla. Lo logró Cerveza Guayacán, que es una idea de personas ajenas al valle y por qué no puede intentarlo un innovador del Valle de Elqui, como yo. Va a costar, pero creo que lo voy a lograr”.
Agrega que desean elaborar una cerveza con sello propio y ya están trabajando en idear un logo y una etiqueta que la identifique. “Si dos damas de Santiago, crearon la “Cerveza Leyenda”, que creo es la mejor cerveza artesanal de Chile, por qué no podemos nosotros crear una cerveza de gran calidad. Estamos en condiciones porque tenemos los conocimientos y la experiencia para hacerlo; y no veo lejano el día en que lo logremos”, afirma.
Cerveza con sabor a guayaba
En la elaboración de la cerveza que usan para las clases esta pareja de emprendedores usan los productos que establece el cervecero artesanal el cual se rige por las normas determinadas en la Ley de Pureza Alemana, que data de 1516. Se utilizan 4 elementos esenciales: agua no clorada, granos (cebada), levadura y lúpulos. A la cebada se le aplica el proceso de malteado, se le hace germinar y seca en hornos con varias temperaturas. Así nacen las tres variedades principales de cerveza: la pálida, la dorada y la negra.
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