Tirado comenta que la Ley trae muchos más perjuicios que beneficios para el sector artesanal, y que las negociaciones que en este momento se llevan en el Congreso no son representativas. «Nuestra situación es más crítica que la de la quinta región al sur, ya que nosotros nos hemos visto más perjudicados por la perforación en las cinco millas». Este espacio, calificado por Tirado como «el único patrimonio de la pesca artesanal», ha sido invadido por la flota industrial, fenómeno que produce la sobreexplotación y agotamiento en la biomasa de muchos recursos y que se convierte en la principal demanda de los pescadores artesanales.
Junto a lo anterior, uno de los más importantes acuerdos a los cuales se llegó el pasado miércoles, fue el de traspasar una parte de las cuotas del sector industrial al artesanal, ante lo cual Tirado se opone rotundamente: «de ninguna manera estamos de acuerdo con eso, ni con la perforación, el arrastre ni la pesca semi industrial ni industrial».
La exigencia de la entrega de las primeras tres millas para el manejo por parte de los artesanales, en lugar de una milla, como se estableció en el Proyecto en trámite en el Parlamento, permanece dentro de las demandas más importantes, mientras que se agrega la propuesta de crear una Macrozona Norte, de libre acceso, que abarque desde la región de Arica y Parinacota hasta la de Coquimbo. «Ni con toda la flota que tiene la pesca artesanal le puede hacer daño a los recursos, al contrario de la pesca industrial».
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