Uno de los principales objetivos inmediatos
de la Escuela en la región es completar dos cursos con un mínimo de 25 alumnos. Profesionales de diversas áreas y jóvenes egresados de cuarto medio son los principales interesados en los cupos.
La Escuela de Pilotos y Auxiliares de Vuelo desde hace 10 años forma azafatas, auxiliares de vuelo y pilotos de vuelos comerciales. Fue creada en Santiago y actualmente se encuentra en proceso de apertura de oficinas en Antofagasta, La Serena, Viña del Mar, Concepción, Temuco y Puerto Montt, ciudades de Chile cuya ubicación geográfica pueda servir como punto de partida para expandirse al resto del país.
El servicio que ofrece, según explica Renzo Serri, encargado de la oficina de la región de Coquimbo, es la instrucción y formación a pilotos y personal de vuelo, para obtener las respectivas licencias, certificadas por la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC).
Por su parte, Antonio Resco, gerente general de la Escuela a nivel nacional, explica a Semanario Tiempo que la empresa se instaló en Chile, específicamente en Temuco, durante octubre de 2010, con la finalidad de formar auxiliares de vuelo. Resco, quien cuenta con experiencia en el rubro de formación de pilotos en España, señala que la decisión de comenzar con la empresa en regiones responde a que es un rubro no explorado por empresas en Chile y menos aun, fuera de Santiago.
El proceso comenzó con la firma de un convenio entre la Escuela y la aerolínea nacional ATA (Aerotransportes Araucanía), con sede en Temuco, la cual llevaba a cabo cursos de formación de pilotos, para poner en marcha el primer curso calificado el año pasado, en el cual aportaron las salas y el personal de capacitación, mientras que la aerolínea dispuso los aviones.
Respecto a los cursos implementados en cada una de las sedes de la Escuela, existe un cupo mínimo que se debe completar antes de iniciar las clases, de aproximadamente 25 personas. Sin embargo, «son cifras que de ninguna manera ponen en peligro la realización de estos cursos, ya que se completaron en la etapa de reserva de cupos, con gente que ya ha pagado los 100 mil pesos de cuota de incorporación.
CURRÍCULUM
El 98% de las clases impartidas en estos cursos son teóricas, lo cual se acerca a los contenidos mínimos exigidos por la DGAC. Una vez que los alumnos se examinan y aprueban en la DGAC, son sometidos a un examen práctico –cuya duración es de dos días- en un avión real, en tierra, en los cuales se prepara un avión, los elementos de seguridad, se realizan simulacros de salidas de pistas, evacuaciones, simulacros de incendios –en los cuales se apagan fuegos y se rescatan heridos-, procedimientos que se ensayan en aula durante la última parte del curso, con simulaciones de aviones.
De los 25 alumnos que ingresaron al curso de Auxiliares de Vuelo en 2011, 9 quedaron en el camino, dada la alta exigencia curricular de la clase: «estos cursos no son especialmente fáciles, hay que estudiar bastantes normativas y derecho, más del 90% de los contenidos». Sin embargo, de los 16 estudiantes que terminaron el curso, 9 aprobaron los exámenes prácticos y teóricos de la DGAC y ya están insertos laboralmente, mientras que a los restantes se les está ayudando a encontrar trabajo y a perfeccionarse con miras a un futuro examen para licencias.
En el caso de los aspirantes a Pilotos Comerciales, los cuatro alumnos obtuvieron su licencia de pilotos privados, mientras que uno alcanzó la calidad de piloto de carrera y, en menos del tiempo requerido, aprobó los cursos para optar a un cargo en una línea aérea nacional en el mes de julio.
Respecto al personal que imparte las clases, el Jefe de Instrucción debe tener un mínimo de 3 años en cuanto a la licencia en la cual impartirá formación; los pilotos deben poseer la licencia de Instructor de Vuelo. Para los instructores de Auxiliares de Vuelo, se exige la licencia correspondiente y deben someterse a una formación en pedagogía.
Primeros interesados
Durante 2011, la Escuela de Pilotos y Auxiliares de Vuelo realizó una etapa de reserva de cupos, cuyo requisito de «formalización» era el de depositar 100.000 pesos en una cuenta en el Banco BBVA, y entre todas las escuelas a nivel nacional, hasta el 31 de diciembre pasado, cerca de 107 reservas de cupos, de personas que «sin siquiera tener oficinas en las respectivas ciudades, pusieron su confianza en nosotros. Imagino que esto lo multiplicaremos por tres o por cuatro llegado el 2 de abril, cuando comienzan los cursos».
Hasta diciembre del año pasado, la reserva de cupos se realizó por medio de correos electrónicos y llamadas telefónicas; en enero y febrero se concreta la contratación de los coordinadores para cada una de las sedes, mientras que actualmente se realiza el arriendo de las salas de clases.
La oficina de La Serena ha recibido a egresados de cuarto medio, estudiantes universitarios, profesionales como una psicóloga y una profesora, que se han interesado por ingresar a trabajar en el área de la aeronáutica, indica Serri. El encargado de la oficina regional comenta que se está buscando profesionales como abogados, bomberos, ex uniformados, médicos, psicólogos laborales y de preferencia, personal calificado, con manejo de inglés y ligado al campo aeronáutico.
«La situación es crítica y ya se está buscando personal en el extranjero»
Respecto a la demanda por profesionales del área en el mercado aeronáutico nacional, según Resco, «la situación de las compañías es compleja: no hay pilotos, no hay auxiliares de vuelo y tampoco hay operarios. En la última reunión que tuvimos con las distintas líneas aéreas, nos indicaron que sería bueno que nos dedicáramos a la formación de operarios que trabajen en aeropuertos».
La situación de los pilotos es una de las más difíciles, ya que «el año pasado en Chile, y solamente en LAN, hizo falta la contratación de cerca de 100 pilotos y, a nivel nacional, los licenciados no llegaron a 50». Eso llevó a que buscaran pilotos en el extranjero, y la legislación laboral chilena autoriza que el cupo máximo de extranjeros en una empresa sea del 15%, «lo cual se está violando, porque simplemente no hay trabajadores».
El caso de los auxiliares de vuelo va aun más allá, ya que, según Resco, durante el año pasado hicieron falta al menos 400 personas para cubrir estos puestos, en circunstancias que en 2011 no alcanzaron a egresar o licenciarse 100. Esta última situación es particularmente grave para Resco, ya que las compañías aéreas se ven obligadas a buscar y capacitar por su cuenta, y en procesos «express» a estos profesionales, siguiendo únicamente criterios de selección de personal.
Edición 847 del 27 de enero al 2 de febrero de 2012
Noticias Relacionadas: