Dirigente afirmó que existe una reunión pendiente con el intendente para evitar que subpesca autorice la pesca de cerco sobre este recurso.
No están tranquilas las aguas para la pesca artesanal. A las divisiones y cuestionamientos tras los acuerdos tomados en
la Mesa Pesquera (y la fragmentación de cuotas del Jurel), la Jibia vuelve a ser un tema de preocupación, al menos para las agrupaciones regionales de pescadores.
Leonardo Carvajal, presidente de la agrupación de pescadores y mariscadores de Tongoy, dijo a Semanario Tiempo que existen señales muy claras por parte de la Subsecretaria de Pesca para permitir la pesca con cerca del recurso Jibia desde San Antonio al norte.
«Nosotros le emitimos una carta al subsecretario de pesca, Pablo Galilea, pidiéndole que no cediera a las presiones de los industriales del sur del país. Pero tenemos información (aún extraoficial) que finalmente la autoridad no compartiría nuestra postura.
(…) Si los barcos industriales del sur se acercan y se permite esta pesca, se acaba el recurso. Ellos pueden sacar 1.000 toneladas por cerco y borrarían a la Jibia del mapa», agregó.
Para Carvajal el efecto que tendría sobre los pescadores artesanales regionales el ingreso de barcos de hasta 3.000 toneladas sería devastador. «En la región, más de 1.500 viejos (pescadores) sacan la jibia y la trabajan. Y me quedó corto con esa estimación.
Sólo en nuestra caleta, sacamos casi 400 toneladas diarias de jibia, cuando la mar lo permite. Más de 700 pescadores la trabajamos, por eso estamos asustados», enfatizó Carvajal.
Registro Abierto
Manuel Andrade, profesional de la dirección zonal de Subpesca, afirmó que la llegada de una flota industrial para la pesca de la Jibia «está dentro de las posibilidades ya que es un recurso con registro abierto».
El personero añadió que la propia dinámica de la Jibia la ubica más allá de las 5 u 8 millas. «La Jibia no sólo se encuentra en la zona costera, si no además en aguas más profundas donde puede operar (sin interferir) una flota industrial».
Con todo, Carvajal sostuvo que los artesanales «tenemos la propuesta de dejar la jibia sólo para nuestro tipo de pesca. Vamos plantearle esto al subsecretario y si no nos escucha, no descartamos ir a un paro».
De plaga a oportunidad
El cefalópodo Jibia fue considerado en primera instancia como una plaga por el sector pesquero nacional. Pero dada su extensa presencia, y las nuevas informaciones respecto a su valor nutricional, lo han ido convirtiendo en un producto apetecible. Según diversos expertos, este producto no sólo es sano y bajo en calorías, sino que además es ventajoso en cuanto al precio. Estas son características claves que hacen que el consumo del producto vaya en aumento.
La pesca artesanal regional aprovecha la presencia de la Jibia y la pesca en abundancia. Por el contrario, los industriales pesqueros de la región han seguido optando por los crustáceos y el pez espada. Por ello, la llegada de flotas sureñas vendría a desdibujar el mapa. Aunque en subpesca indican que no está nada definido aún.
Ed. 834 del 28 de octubre al 03 de noviembre de 2011
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